La Policía Nacional dominicana atraviesa uno de los procesos de transformación institucional más importantes de su historia. Durante los últimos años se han impulsado reformas orientadas a fortalecer la profesionalización de sus agentes, modernizar sus estructuras y recuperar la confianza de la ciudadanía. Ese esfuerzo merece ser reconocido. Transformar una institución con miles de hombres y mujeres no es una tarea sencilla, ni ocurre de la noche a la mañana. Sin embargo, toda transformación auténtica tiene una característica: nunca termina. Siempre existe un siguiente paso. A lo largo de mi ejercicio profesional he tenido el privilegio de trabajar junto a numerosos miembros de la Policía Nacional. He conocido oficiales de extraordinaria calidad humana, mujeres y hombres íntegros, respetuosos, valientes y profundamente comprometidos con su vocación de servicio. Estoy convencida de que esa entrega representa a la inmensa mayoría de quienes integran la institución. P...
Madre… no eres paisaje. Eres historia viva escrita en cada grieta que no logra romperte. Lo ves todo. Ahora mismo. Sientes el peso de botas sobre tu piel, el fuego abriéndose paso sin permiso, la pólvora marcando territorios que nunca te pertenecen… porque tú no divides nada. Eres campo de guerra sin elegir bando. Te atraviesan fronteras invisibles, te llenan de ruido, de gritos, de ausencias que se quedan suspendidas en el aire. Y aun así… respiras. Sostienes la vida con una dignidad que no hace ruido. Mientras destruimos, reconstruyes. Mientras separamos, sigues conectándolo todo: el río con el mar, la semilla con el fruto, a nosotros … con el origen. Madre… resistes, pero también enseñas. Hoy no vengo a pedirte perdón. Vengo a despertar. Porque no basta con sentir… hay que decidir. Decidir que la paz no es solo ausencia de guerra, es presencia de conciencia. Es entender que cada río que cuidamos es un conflicto que evitamos. ...